Se incorporó un enchape de gran formato (160 x 80 cm) con apariencia de piedra, que aporta continuidad visual y una sensación más envolvente. Este se complementa con un lavamanos en cuarztone gris, generando una paleta sobria y elegante. Los detalles en negro —presentes en grifería y herrajes— introducen un acento industrial que contrasta sutilmente con la calidez del conjunto. Además, se reutilizó la división de vidrio existente, actualizando sus herrajes a negro para integrarla al nuevo lenguaje del espacio, logrando un baño equilibrado, funcional y con identidad.