El papel tapiz envuelve el ambiente y se complementa con un tono acentuado tomado de su propia composición, generando continuidad visual. Los accesorios en acabado dorado introducen contraste y elegancia, mientras que el espejo de forma irregular añade un gesto orgánico que dinamiza el espacio. Así, el baño se transforma en un ambiente atrevido y sorprendente, pensado para cautivar a quienes lo visitan.