Este proyecto, ubicado en el barrio Ciudad Salitre, surge a partir de la adquisición de un nuevo inmueble, donde el propietario decidió intervenir la cocina para alinearla con su estilo personal. La propuesta se desarrolla bajo un lenguaje industrial marcado, en el que materiales como el microcemento definen la estética general, aportando carácter y continuidad visual al espacio.